lunes, 30 de junio de 2014

El placer de Dios en hacerte bien Devocional John Piper 01/07

Lucas 12:32: "No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino"
Jesús no va a sentarse y a dejar que seamos incrédulos sin intentar nada. Él toma el arma de la Palabra y la habla con poder, para todos aquellos que se esfuerzan por creer.

Su objetivo es vencer el temor de pensar que Dios no quiere de verdad ser bueno con nosotros, el temor de que en realidad no es generoso, ni ayuda, ni es amable y tierno, sino que básicamente está molesto con nosotros, que está enfadado y mal dispuesto.

A veces, incluso si creemos en nuestra mente que Dios es bueno, puede que sintamos en nuestros corazones que su bondad es de algún modo forzada o obligada. Pensamos que quizás Dios es como un juez que tiene que retirar los cargos contra un prisionero al que en realidad le gustaría mandar a la cárcel, porque un abogado astuto lo ha arrinconado con algún tecnicismo del procedimiento judicial.

Pero Jesús se esfuerza por ayudarnos a que no nos sintamos de esa manera con Dios. Él se esfuerza en este versículo por describirnos el valor indescriptible y la excelencia del alma de Dios, mostrándonos el placer enorme que Dios siente al darnos el reino.

"No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino". Cada palabra de esta asombrosa frase tiene la intención de ayudarnos a alejar el miedo con el que Jesús sabe que luchamos, es decir, que Dios regatea sus beneficios, que él se ve obligado contra su carácter cuando hace cosas agradables, que en el fondo está enfadado y le encanta derramar su ira.

Esta es una frase sobre la naturaleza de Dios. Es acerca del tipo de corazón que Dios tiene. Es un versículo acerca de lo que agrada a Dios. No es solamente un versículo de lo que Dios hará o lo que tiene que hacer, sino acerca de lo que se deleita en hacer. Lo que ama hacer, y lo que le produce placer al hacerlo. Cada palabra cuenta.

Traducido de http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/god-s-pleasure-to-do-you-good

domingo, 29 de junio de 2014

El reposo del Cielo en la ira venidera Devocional John Piper 30/06

2 Tesalonicenses 1:6-8: "Es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan y a vosotros que sois atribulados, daros reposo ... cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo"

Llegará un momento en que la paciencia de Dios termine. Cuando Dios haya visto a su pueblo sufrir durante el tiempo establecido y se haya completado el número de sus mártires (como dice Apocalipsis 6:11), entonces la venganza llegará desde el cielo.

Notemos que la venganza de Dios sobre los que nos ofenden la experimentaremos como un "reposo". En otras palabras, el juicio sobre "aquellos que nos atribulan" es una forma de gracia hacia nosotros.

Quizás la imagen más destacable del juicio actuando como gracia es la destrucción de Babilonia en Apocalipsis 18. En su destrucción, una gran voz clama desde el cielo en Apocalipsis 18:20 "Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella" Entonces se escucha a una gran multitud decir en Apocalipsis 19:1-2 "¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro; porque sus juicios son verdaderos y justos; pues ha juzgado a la gran ramera que ha corrompido a la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella".

Cuando la paciencia de Dios haya terminado su camino, cuando este tiempo termine y el juicio venga sobre los enemigos del pueblo de Dios, los santos no desaprobarán la justicia de Dios.

Esto significa que la destrucción final de los que no se arrepienten no será experimentado como algo triste por el pueblo de Dios.

El que otros no quieran arrepentirse no afectará los sentimientos de los santos. El infierno no podrá chantajear con tristeza al cielo. El juicio de Dios será aprobado, y los santos experimentarán la vindicación de la verdad como una gran gracia.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/heaven-s-relief-in-the-coming-wrath

sábado, 28 de junio de 2014

La poderosa raíz del amor práctico Devocional John Piper 29/06

1 Juan 3:14: "Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos"

A veces la Biblia hace del amor la condición para experimentar la gracia venidera de manera continuada y final. Esto no significa que el amor deba venir antes de la fe en la promesa. Por el contrario, lo que quiere decir, es que la fe en la promesa ha de ser tan real que el amor que esta produce prueba dicha fe.

El amor por los demás es una condición para la gracia futura en el sentido en que confirma que la primera condición, que es la fe, es genuina. Podríamos decir que el amor por los demás es una condición derivada, que confirma la autenticidad de la condición primaria de la fe.

La fe percibe la gloria de Dios en las promesas de la gracia venidera, y abraza todo lo que esas promesas revelan de lo que Dios es para nosotros en Jesús. Este entendimiento espiritual y este deleite en Dios es la evidencia propia de que Dios nos ha llamado a ser beneficiarios de su gracia. Esta evidencia nos hace libres para hacer nuestras las promesas. Y este apropiarnos de las promesas nos da fuerzas para amar, lo cual a su vez confirma que la fe es real.

El mundo está desesperado por encontrar una fe que combina dos cosas: un entendimiento impactante de la inamovible verdad divina, y un poder sumamente práctico y constante para marcar una diferencia liberadora en la vida. Eso es lo que quiero yo también, y es por eso que soy cristiano.

Hay un gran Dios de gracia que magnifica su propia autosuficiencia infinita cumpliendo las promesas de las personas desamparadas que confían en Él. Y hay un poder que viene al valorar a este Dios. Un poder que no deja ningún área de la vida sin tocar. Un poder que nos da las fuerzas para amar de la manera más práctica.

Traducido de http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/the-powerful-root-of-practical-love

jueves, 26 de junio de 2014

Soportar cuando obedecer duele Devocional John Piper 28/06

Hebreos 12:2 "Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios"

Las cosas que la fe consigue realizar, a veces son tan difíciles que no se pueden expresar.

En su libro Milagro en el río Kwai, Ernest Gordon nos cuenta la historia real de un grupo de prisioneros de guerra que trabajaban en el ferrocarril de Burma durante la Segunda Guerra Mundial, diciendo:

Al final del día, recogían las herramientas del grupo de trabajo de prisioneros. En cierta ocasión, un guardia japonés gritó que faltaba una pala, y exigió saber que prisionero la había cogido. Empezó a gritar y despotricar, dejándose llevar hasta alcanzar una furia paranoica, y ordenó que el culpable diese un paso adelante. Nadie se movió. El guardia chilló "¡Moriréis todos!, ¡Moriréis todos!", amenazando y apuntando su rifle a los prisioneros. En ese momento uno de ellos dio un paso adelante, y el guardia le dio golpes hasta matarlo con su rifle, mientras él guardaba silencio. Cuando volvieron al campamento, se contaron las herramientas de nuevo, y no faltaba ninguna pala.

¿Qué es lo que puede sostener la voluntad de morir por otros cuando eres inocente? Jesús fue llevado y sostenido por su amor por nosotros "el gozo puesto delante de Él".

La gracia significa que los que la reciben no la merecen, así que yo no diría que Jesús puso su esperanza en la gracia, (ya que Él si era merecedor). Simplemente diré que Él se apoyó en la bendición y el gozo que estaban por venir, y eso lo llevó y lo sustentó en amor a través de su sufrimiento.

Siempre que le seguimos en esto, y deberíamos hacerlo, la bendición y el gozo para nosotros es la gracia. La gracia venidera. Como hombre, Jesús modeló para nosotros cómo se ha de tomar la cruz y seguirle hasta el camino de amor del Calvario, Jesús se encomendó a su Padre (como dice 1 Pedro 2:23) y puso su esperanza en la resurrección y en todo el gozo de reunirse con su Padre y redimir a su pueblo.

Traducido de http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/enduring-when-obeying-hurts

miércoles, 25 de junio de 2014

Un lugar de refugio para los desamparados Devocional John Piper 27/06

Salmos 31:19 "¡Cuán grande es tu bondad, Que has mostrado a los que esperan en ti!"
La experiencia de la gracia venidera depende a menudo de si tomaremos refugio en Dios o si dudaremos de su cuidado y correremos a escondernos en otro refugio.

Para aquellos que toman refugio en Dios, las promesas de la gracia venidera son muchas y muy ricas.

* Según Salmos 34:22, los que en Él confían no serán condenados.

* Según 2 Samuel 22:31, Dios es un escudo para los que esperan en Él.

* Según Salmos 2:12, los que en Él confían son bienaventurados.

* Según Nahum 1:7, el Señor es bueno, una fortaleza en el día de angustia y conoce a los que confían en Él

No nos estamos ganando nada, ni tenemos ningún mérito por tomar refugio en Dios. Refugiarse en algo no aporta nada a ese algo. Todo lo que hacemos es mostrar que nos consideramos personas desamparadas y que el lugar donde nos refugiamos es un lugar de rescate.

La condición que hemos de cumplir para tener esta gracia no es algún merito, sino que es la condición de estar desesperados y de reconocer nuestra debilidad y necesidad.

Los que han sido destituidos no pueden exigir o merecer, sino que ruegan misericordia y buscan gracia.

Traducido de http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/a-hiding-place-for-the-helpless

El temor que nos acerca Devocional John Piper 26/06

Éxodo 20:20 "Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; porque para probaros vino Dios, y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis"

Existe un temor que esclaviza y nos aparta de Dios, pero también hay temor que es dulce y nos acerca a Él. Moisés advirtió contra el primer tipo de temor e invitó al pueblo a tener el segundo tipo de temor en el mismo versículo, en Éxodo 20:20 "Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; porque para probaros vino Dios, y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis".

La ilustración más clara que he visto nunca de este tipo de temor fue una vez en que mis hijos se encontraron frente a frente con un perro pastor alemán. Estábamos visitando a una familia de nuestra iglesia y mi hijo Karsten tenía unos siete años. La familia tenía un perro enorme que se puso frente a frente al niño.

El perro era amigable, y Karsten no tuvo problema para hacerse amigo de él. Pero cuando le dijimos a Karsten que fuese al coche para tomar una cosa que se nos había olvidado, el niño comenzó a correr y el perro salió galopando detrás de él con un gruñido grave. Por supuesto, Karsten se asustó. Pero el dueño del perro dijo "Karsten, ve caminando, al perro no le gusta cuando la gente huye de él".

Si Karsten abrazaba al perro, este era amigable e incluso le lamía la cara. Pero si corría del perro, este gruñía y llenaba a Karsten de temor.

Esto es una ilustración de lo que significa temer al Señor. Dios quiere que su poder y santidad aviven el fuego dentro de nosotros para acercarnos a Él, no para alejarnos.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/the-fear-that-draws-us-in

martes, 24 de junio de 2014

La trampa mortal llamada codicia Devocional John Piper 25/06

1 Timoteo 6:9 " Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición;"
La codicia puede destruir el alma en el infierno.

La razón por la que estoy seguro de que esta destrucción no se refiere a una pérdida financiera temporal, sino a la destrucción final en el infierno, es lo que dice Pablo en 1 Timoteo 6:12. Ahí dice que la codicia ha de resistirse mediante la lucha de fe, y luego añade: "echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión". Por eso, lo que está en juego a la hora de huir de la codicia y luchar por el contentamiento en la gracia venidera es la vida eterna.

Cuando Pablo dice en 1 Timoteo 6:9 que el deseo por ser ricos hunde a la gente en la ruina, no se está refiriendo a que la codicia puede arruinar tu matrimonio o tu negocio (aunque de hecho puede hacerlo), sino que lo que está diciendo es que la codicia puede arruinar tu eternidad. O, como dice el final de 1 Timoteo 6:10 " Codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores", cuya traducción literal sería "se empalaron a sí mismos con muchos dolores".

Dios ha caminado la milla extra en la Biblia para advertirnos con misericordia que la idolatría de la codicia es una situación en la que no se puede ganar. Es un callejón sin salida en el peor sentido de la palabra. Es un truco y una trampa.

Así que mi palabra para ti es la misma que habla 1 Timoteo 6:11 "Huye de estas cosas". Cuando veas llegar la codicia (en la forma de un anuncio de televisión, de un catálogo de Navidad, de una ventana de Internet o de lo último que compró el vecino), huye de ella igual que huirías de un leon rugiente hambriento que se ha escapado del zoológico.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/the-death-trap-called-covetousness

lunes, 23 de junio de 2014

Puedo estar contento en todas las cosas Devocional John Piper 24/06

Filipenses 4:13 "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".
La provisión diaria de gracia por parte de Dios es la que da la capacidad a Pablo para estar lleno o hambriento, para ser próspero o para sufrir, para tener abundancia o necesidad.

En Filipenses 4:13 "Todo lo puedo" de verdad significa "todo", no solamente lo fácil. "Todo" significa que, "a través de cristo puedo pasar hambre y sufrir y tener necesidad". Esto arroja luz sobre la impactante promesa de Filipenses 4:19 que dice: "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús".

¿Qué quiere decir en Filipenses 4:19 con "todo lo que os falta" ? Quiere decir "todo lo que os falta para tener un contentamiento que glorifique a Dios". El amor de Pablo por los Filipenses fluía de su contentamiento en Dios, y su contentamiento fluía a su vez de la fe en la gracia futura de Dios para mandar provisión sin fallar.

Es obvio que la codicia es el opuesto exacto de la fe. Es la pérdida del contentamiento en Cristo de forma que comenzamos a tener ansias por otras cosas para satisfacer los anhelos de nuestros corazones. Y no hay duda que la batalla contra la codicia consiste en batallar contra la incredulidad y luchar por tener fe en la gracia que vendrá.

Siempre que sintamos la más mínima sensación de codicia en nuestros corazones, hemos de volvernos contra ella y luchar con todas nuestras fuerzas utilizando las armas de la fe.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/i-can-be-content-in-all-things

domingo, 22 de junio de 2014

La fe honra a aquel en quien confía Devocional John Piper 23/06

Romanos 4:20: "Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios".
Queremos que Dios sea glorificado cuando buscamos santidad y amor, pero Dios no será glorificado a menos que nuestra búsqueda esté impulsada por la fe en sus promesas.

Dios se reveló a si mismo en total plenitud a través de Jesucristo, que como dice Romanos 4:25, fue entregado por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación. Dios se glorifica más cuando abrazamos sus promesas con una firmeza llena de gozo, porque estas promesas fueron compradas con la sangre de su Hijo.

Dios es honrado cuando nos humillamos por nuestra debilidad y nuestros fallos, y cuando confiamos en que Él nos enviará gracia futura, como implica Romanos 4:20. Así que, a menos que aprendamos a vivir por fe en la gracia futura, puede que realicemos rigores religiosos extraordinarios, pero no será para la gloria de Dios.

Él se glorifica cuando el poder para ser santo viene de una fe humilde en la gracia futura.

Martín Lutero dijo: "[La fe] honra a aquel en quien confía con la más reverente y alta consideración, ya que lo considera verdadero y digno de confianza". El dador en quien confiamos es el que se lleva la gloria.

Nuestro deseo ha de ser aprender a vivir para honrar a Dios. Y esto significa vivir por fe en la gracia que vendrá, lo cual quiere decir luchar contra la incredulidad allá donde asome su cabeza.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/faith-honors-him-whom-it-trusts

sábado, 21 de junio de 2014

Como debes luchar por la santidad Devocional John Piper 22/06

Hebreos 12:14: "Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor"
Hay una santidad práctica, y sin ella no veremos al Señor. Muchos viven como si esto no fuera así.

Existe gente que dice ser cristiana y que vive vidas tan impías que acabarán escuchando las terribles palabras de Jesús recogidas en Mateo 7:23: "Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad". Pablo también habla a los que dicen ser creyentes en Romanos 8:13 "Porque si vivís conforme a la carne moriréis".

Por tanto hay una santidad sin la que nadie verá al Señor. Y aprender a luchar por la santidad mediante la fe en la gracia futura es algo de suprema importancia.

Hay otra forma de perseguir la santidad que se vuelve contra nosotros mismos y conduce a la muerte. Los apóstoles nos advierten que sirvamos a Dios por fe en su gracia, que nos da poder para ello, y no sirvamos de ninguna otra manera.

Por ejemplo, Pedro dice en 1 Pedro 4:11: "Si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo", y Pablo dice en Romanos 15:18 "Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí" (ver también 1 Corintios 15:10).

Momento a momento, llega gracia a nosotros para que podamos hacer "toda buena obra" que Dios nos asigne. Como dice 2 Corintios 9:8: "Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra".

La lucha por hacer buenas obras consiste en luchar por creer en la gracia futura de Dios.

Traducido de http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/how-you-must-fight-for-holiness

viernes, 20 de junio de 2014

La satisfacción que vence al pecado Devocional John Piper 21/06

Juan 6:35: "Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás"

Lo que necesitamos ver en este versículo es que la esencia de la fe es estar satisfechos con todo lo que Dios es para nosotros en Cristo.

Esta afirmación pone énfasis en dos cosas. La primera es que la fe está centrada en Dios. No se trata simplemente de las promesas de Dios que nos satisface, sino todo lo que el mismo Dios es para nosotros. La fe abraza a Dios como el tesoro de nuestro corazón, y no solo a los dones que Él promete.

La fe pone su esperanza no solo en las maravillas de la era que está por venir, sino también, como dice Apocalipsis 21:3, en el hecho de que Dios estará allí. Incluso en este tiempo, a lo que más se agarra la fe no es a la realidad de que los pecados hayan sido perdonados, aunque eso es precioso, sino que la fe se abraza a la presencia del Cristo vivo, que vive en nuestros corazones, y a la plenitud de Dios mismo, como dice Efesios 3:17-19.

La segunda cosa que se enfatiza al definir la fe como el estar satisfechos con todo lo que Dios es para nosotros, es la palabra "satisfacción". La fe es apagar la sed del alma con la fuente de Dios. En Juan 6:35 vemos que "creer" significa "venir" a Jesús para beber y comer el "pan de vida" y el "agua viva" (como dice en Juan 4:10), que no son otra cosa que el mismo Jesús.

Este es el secreto del poder de la fe que rompe la fuerza esclavizante del pecado y sus atracciones. Si el corazón está satisfecho con todo lo que Dios es para nosotros en Jesús, el poder del pecado para alejarnos de la sabiduría de Cristo queda roto.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/the-satisfaction-that-defeats-sin

La gracia es perdón y ¡poder! Devocional John Piper 20/06

1 Corintios 15:10: "Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo".

La gracia no es solo la indulgencia cuando hemos pecado, sino que es un don de Dios que nos da la capacidad de no pecar. La gracia no es solamente perdón, es poder.

Esto es algo que  queda claro en 1 Corintios 15:10. Pablo describe la gracia como un poder que le da capacidad para hacer su trabajo. No es simplemente el perdón de sus pecados, es el poder para continuar en obediencia.

Por tanto, el esfuerzo que hacemos para obedecer a Dios, no es un esfuerzo que se haga en nuestras propias fuerzas, sino, como dice 1 Pedro 4:11 "Conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo". Es la obediencia de la fe.

Pablo confirma esto en 2 Tesalonicenses 1:11-12, donde llama a nuestras obras de bondad "obras de fe" y diciendo también que la gloria que estas traen a Jesús es "por la gracia de nuestro Dios" porque sucede "con su poder".

2 Tesalonicenses 1:11-12 
Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder, para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
La obediencia que complace a Dios se produce por el poder de la gracia de Dios a través de la fe. La misma dinámica es la que opera en todos los pasos de la vida cristiana. El poder de la gracia de Dios que salva a través de la fe (Efesios 2:8) es el mismo poder de la gracia de Dios que santifica a través de la fe.

Es decir, la fe que salva es la misma fe que santifica, por el poder de la gracia de Dios.

La ofensa de temer al hombre Devocional John Piper 19/06

Saúl dijo a Samuel: "He pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Yahweh y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos". (1 Samuel 15:24)

¿Por qué obedeció Saúl al pueblo en lugar de a Dios? porque temió al pueblo en lugar de temer a Dios. Tuvo temor de las consecuencias humanas de la obediencia, en lugar de temer más a las consecuencias divinas del pecado. Temió desagradar al pueblo más que desagradar a Dios, y eso para Dios es un gran insulto.

De hecho, Isaías dice que tener miedo a lo que el hombre puede hacernos y no tener en cuenta las promesas de Dios es un tipo de orgullo. En Isaías 51:12-13 Dios dice: "Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno? ¿Y ya te has olvidado de Yahweh tu Hacedor?"

El temor al hombre no se siente como si fuese orgullo, pero Dios dice que lo es: "¿Quién te crees que eres tú para temer al hombre y olvidarte de mí, tu creador?"

El punto es que si temes al hombre, has comenzado a negar la santidad y el valor de Dios y de su Hijo Jesús. Dios es infinitamente más fuerte. Él es infinitamente más sabio y está infinitamente más lleno de recompensa y de gozo. Apartarse de él por miedo a lo que el hombre puede hacer es no tener en cuenta todo lo que Dios promete a aquellos que le temen a Él. Es un gran insulto, y Dios no se agrada de tal insulto.

Por otra parte, cuando escuchamos las promesas y confiamos en él con coraje, temiendo que por nuestra incredulidad vaya a caer algún reproche sobre Dios, entonces el recibe gran honra, y se complace de ello.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/the-offense-of-fearing-man

jueves, 19 de junio de 2014

Cómo orar por los no creyentes Devocional John Piper 18/06

"Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación" (Romanos 10:1)

Pablo ora para que Dios convierta a Israel. ¡Ora por su salvación! No ora pidiendo influencias que no sean efectivas, sino que ora pidiendo influencia efectiva. Y de esa manera deberíamos orar también nosotros.

Debemos tomar las promesas del nuevo pacto de Dios y pedirle que las haga suceder en nuestros hijos, en nuestros vecinos y en todos los campos misioneros del mundo.


Utilizando Ezequiel 11:19 podemos decir "Dios quita el corazón de piedra que tienen y dales un corazón de carne".

Utilizando Deuteronomio 30:6 podemos decir "Dios, circuncida su corazón para que te amen".

Utilizando Ezequiel 36:27 podemos decir "Padre, pon tu Espíritu dentro de ellos y haz que anden en tus estatutos".

Utilizando 2 Timoteo 2:25-26 podemos decir "Dios, concédeles arrepentimiento para que conozcan la verdad y escapen del lazo del diablo".

Utilizando Hechos 16:14 podemos decir "Señor, abre su corazón para que crean el Evangelio".

Cuando creemos en la soberanía de Dios, en el derecho y el poder de Dios para elegir y atraer a los pecadores endurecidos a la fe y la salvación, entonces podemos orar sin inconsistencias por la conversión de los perdidos, utilizando grandes promesas bíblicas.

Dios se agrada de este tipo de oración porque le adjudica a Él el derecho y el honor de ser el Dios libre y soberano que es en cuanto a la elección y salvación

Traducido de http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/how-to-plead-for-unbelievers

martes, 17 de junio de 2014

¿Qué tipo de oración agrada a Dios? Devocional John Piper 17/06

"miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra". (Isaías 66:2)

La primera marca de un corazón recto, es que tiembla ante la Palabra de Dios.

Isaías 66 trata sobre  el tema de que algunas personas adoran de una manera que agrada a Dios y otras adoran de forma que no le agrada. El versículo 3 describe a los malvados que traen sus sacrificios: "El que sacrifica buey es como si matase a un hombre; el que sacrifica oveja, como si degollase un perro". Sus sacrificios son una abominación para Dios, comparable a un asesinato ¿Por qué?

En el versículo 4 Dios lo explica: "llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron". Sus sacrificios eran abominaciones para Dios porque la gente estaba sorda a su voz. Pero ¿qué hay de aquellas oraciones que Dios escuchó? Dios dice en el versículo 2: "miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra".

De esto concluimos que la primera marca de los rectos, de aquellos cuyas oraciones son un deleite para Dios, es que ellos tiemblan ante su Palabra. Ellos son los que el Señor mirará.

Por tanto la oración de los rectos, en la que Dios se deleita, sale de un corazón que, al principio, se siente precario en la presencia de Dios. Tiembla al escuchar la Palabra de Dios, porque se siente muy alejado del ideal de Dios, se siente muy vulnerable a su juicio, se siente muy inútil, y le duelen muchos sus faltas.

Precisamente esto es lo que David dijo en Salmos 51:17: "Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios". La primera cosa que hace que una oración sea aceptable para Dios, es el quebrantamiento y humildad de aquel que ora.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/what-kind-of-prayer-pleases-god





viernes, 6 de junio de 2014

¿Por qué llevaba Judas el dinero?

Jesús puso a un ladrón a cargo de la bolsa del dinero. ¿Nunca te ha extrañado?

María derramó perfume a los pies de Jesús, un perfume que valía un año entero de sueldo, y Judas, al verlo, juzgó que el acto de adoración de María era un gran desperdicio porque "era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella" (Juan 12:6)

Pero, para empezar ¿por qué Judas llevaba la bolsa?

Poniendo ejemplos


Jesús podía haber dado la bolsa a Natanael, "un verdadero israelita, en quien no hay [había] engaño" (Juan 1:47), o a Juan "el díscípulo que amaba a Jesús" (Juan 21:20), o a Leví, que tenía mucha experiencia en finanzas (Lucas 5:27). Pero no lo hizo. Jesús eligió a Judas como tesorero de su ministerio itinerante sin ánimo de lucro.

Nos podríamos sentir hasta tentados a ofrecer al Señor consejería sobre la buena mayordomía del dinero. Los donativos daban apoyo financiero al ministerio (Lucas 8:3), y Jesús había asignado al tipo que sabía que era un "diablo" (Juan 6:70) para que manejase el dinero. Pero fue algo hecho intencionadamente. Jesús sabía que Judas robaba. ¿Por qué lo permitía?

Jesús había dicho: "No os hagáis tesoros en la tierra, donde ... ladrones minan y hurtan" (Mateo 6:19-20). Al dejar que Judas llevase la bolsa del dinero, Jesús nos estaba mostrando, a través de este ejemplo, lo que quería decir.

Jesús dijo: "Donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón" (Mateo 6:21). Jesús nos mostró en Judas cómo endurece el corazón, como lo ciega, y como lo quebranta el poner nuestro tesoro en cosas equivocadas.

Y Jesús también dijo "Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas" (Mateo 6:24). En Judas, Jesús nos mostró un alarmante ejemplo del aspecto que tiene amar el dinero y odiar a Dios.

Lo sorprendente en Judas


Lo que sorprende es que, el amar el dinero y odiar a Dios, puede parecerse a la devoción durante un periodo prolongado de tiempo.

Durante un buen tiempo, la reputación de Judas fue la de un discípulo y compañero cercano de Jesús. Judas vivió con Él y los otros once durante lo mejor de tres años. Caminó por largos caminos polvorientos con sus camaradas misioneros. Comió con ellos, se sentó con ellos alrededor del fuego, hablando del reino de Dios, y oró como ellos. Escuchó más sermones de Jesús que casi cualquiera. Recibió del Mesías instrucción personal. Fue testigo de los increíbles milagros de Jesús y vio como el Padre les proveía para sus necesidades una y otra vez.

Durante el tiempo que Judas fue parte de los doce, hizo externamente las cosas correctas. Es sorprendente que ninguno de los discípulos compañeros de Judas percibiera su engaño. Incluso cuando Jesús finalmente le envió a ejecutar su traición, los otros no sospecharon de él (Juan 13:28-29). Fue un golpe sorprendente y entristecedor para todos cuando al final vendió a Jesús por treinta piezas de plata (Mateo 26:15).

La mascarada de Judas es una lección para nosotros. Los lobos pueden tener un aspecto exterior y sonar casi exactamente igual que las ovejas. Y a veces Jesús, por sus propios motivos, permite que los lobos disfrazados vivan entre las ovejas por largo tiempo y hagan daño antes de que el engaño sea descubierto. Cuando esto sucede, hemos de confiar en que el Señor sabe lo que está haciendo. Judas nos recuerda que incluso los lobos rapaces forman parte del drama de la redención histórica.

En qué no confiar


Pero al darle a sabiendas la bolsa del dinero al deshonesto Judas, Jesús modeló de manera específica para nosotros dónde no debemos poner nuestra confianza: en el dinero. Jesús confió en su Padre, no en el dinero, para proveerle de todo lo que necesitaba para cumplir su llamado. Durmió en paz cada noche, sabiendo que Judas estaba robando.

Judas, por otra parte, se convirtió en el arquetipo de 1 Timoteo 6:10 "porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores". En el ejemplo de Judas, Jesús nos advierte que el amor al dinero puede ser tan engañoso como para llevarnos a vender un Tesoro eterno sólo por un puñado de monedas. El poder seductor de las riquezas debe hacernos temblar.

No todas las partes de esta historia tienen una aplicación directa para nosotros. No es la intención de Jesús que sigamos su ejemplo asignando ladrones como tesoreros. Solamente Dios es tan sabio como para hacer eso.

Pero lo que si quiere Jesús es que sigamos su ejemplo a la hora de buscar el reino primero, creyendo que todas nuestras necesidades serán cubiertas por nuestro Padre (Mateo 6:33). Su palabra para nosotros es "No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino" (Lucas 12:32). Nuestro Padre puede darnos fácilmente todo lo que un ladrón pueda robar.

Traducido del artículo "Why was Judas carrying the moneybag?" por Jon Bloom